TESTIGO DE TU MARCHA (1981)

Comentario del libro: 

Publicado en el año 1981, El libro se inicia con una Introducción de la autora, que explica “Los poemas de este libro, han nacido de un auténtico dolor. Más que del mío propio, con haber sido intenso, del que vi padecer a mi hija por la pérdida de unas de las suyas Alicia – Matilde, que hacía el número siete de mis nietos”.  Dividido en cuatro partes, inicia cada parte con un poema manuscrito de la autora.

Este libro ha obtenido en parte y en distintos poemas una serie de galardones: Primer Premio Flor Natural, Botijo de Oro y nombramiento de Botijera de Honor, en la ciudad de Dueñas (Palencia).

Finalista en el I Certamen de Poesía del Ateneo de Salamanca (1978)..

Primer Premio, Flor Natural y Trofeo Artístico en el VI Certamen Nacional de Poesía de Valladolid (1980)..

La portada es obra de Justo Guisández, su esposo. .

TESTIGO DE TU MARCHA

Testigo de tu marcha es esta pena
que traspasó mi carne una mañana.
Testigo mi dolor de tierra cana
al contemplar partida tu azucena.
 .
Me duele ser testigo de la arena
que cubre tu quietud de porcelana;
de la pesada piedra, dura y plana,
que separa mi voz de tu colmena.
 .
Testigo es esta prueba dolorosa
que nos mandó el destino silenciosa,
reclinando tu tallo largamente.
 .
Testigo es la amargura cotidiana
que preside mis horas y devana
copioso llanto de mi propia fuente.

HOY TODO ES DESVENTURA

Hoy todo es desventura.
El agostado gesto de las manos,
el triste caminar del pensamiento
y las lágrimas mudas
que buscan el refugio de la tierra.

Sin poder evitarlo
camino atribulada, bajo el peso
de este dolor de sangre.

Duramente cansada por la pena
prosigo imaginando tu figura
amada y niña, inédita
para algunos de los nuestros;
los que no conocieron, por ausencia
tu rostro de alabastro.

Tanta desolación llena mi pecho
que rebasa el nivel del sentimiento
y vuelco sinsabores suspirando,
en el silencio, a solas.

SIEMPRE ESTRELLA

Acudiste al mandato misterioso
bañada por las lágrimas
que vertíamos todos.

Desnuda de artificio
buscaste la presencia creadora
para ser siempre estrella rutilante
y penetrar secretos.
Después, magnificada,
bañarías de sol todo tu espíritu.

Sin ti nos encontramos incompletos,
vacíos, sin estímulo,
y la niebla oscurece nuestros ojos
que regresan al llanto.

Quizá vuelva a sentirte
en el abstracto roce de la aurora
donde el calor refunde y fraterniza
los altos pensamientos.

PALOMA INERTE

Tus pétalos humanos se han abierto
para mostrar la muerte que fue vida,
el parado compás de las arterias,
el corazón que, ayer,
latía fuertemente
con todas sus quimeras rutilantes.
 .
A la luz del quirófano,
de la disección,
del momento analítico,
de la curiosidad del hombre,
de la ciencia que hurgaba tus estambres,
tú, con dulzura de paloma inerte,
anidabas amor y sonreías
perdonándolo todo.
 .
Dueña de la verdad más absoluta
te remontaste,
en un blanco corcel sobre el abismo,
para alcanzar la esencia verdadera
y beber su razón equilibrada.
 .
Subías, te elevaba
la fuerza que confirma
nuestra venida al mundo,
y volvías a ser parte del Alba,
resucitada y lúcida. .

BAJO TU NIÑA PIEL

Pálpitos amorosos te formaron
con los genes más puros
y, al lograr la figura más perfecta,
recorrieron tu forma
de jazmines y pomas estrenados.
 .
Bajo tu niña piel, blanca de luna,
un diamante afilado
no redujo su fuerza. Incontrolado
aumentó su poder hasta quebrar
tu hermoso corazón
una mañana de noviembre trágico.
 .
Humedeció las hojas de tu carne
con grises nebulosos,
ovulados en sombra de martirio,
y convirtió el capullo de tu pecho
en dos alas de sangre.
 .
Aquel duro cristal
que cercenó tu flor de pocos meses,
al brotar entre el fuego de tus labios,
te salpicó de azules y violetas. .

MUERTE SIN SENTIDO

Eras brote de luz nueva, creciente,
pura rosa de carne de mi carne
reposando en caricias.
 .
Contemplaba tu rostro
de alba mórbida, de delicia lleno,
formado por capullos sucesivos
en la espuma del alma.
 .
Tú, en mis brazos, horas antes,
la víspera del vuelo,
tangible realidad de amor y vida
cubriendo mi regazo.
 .
Ahora el corazón desborda
al desgajarse el hilo que le unía
y remonta el espacio con nostalgia,
doliéndole la sangre, inconsolable
ante el audaz reclamo de la muerte
sin sentido.
 .
Te vislumbro en el aire,
aurora y brisa,
sin superficie apenas,
como pétalo grácil, incorpórea,
avanzada en el cosmos infinito
y ya nunca podré dejar de verte.

TE SIENTO

Te siento en el contacto de la espuma,
en el suave vaivén de las mareas,
en la sutil pasada de aire fresco
cuando la niebla baja y nos envuelve.

Eres como callado ruiseñor,
como luna de avena inmarcesible.

Te descubro en los brillos más perfectos
y te vuelvo a sentir
vestida solo de alma.

Pienso en la frigidez de tus arterias;
pero el calor divino de tu espíritu
suaviza mi amargura
y adivino los goces escondidos.
Los que ignoramos todo
porque llevamos lastre terrenal.

Me consuela pensar que estás gozando
la primavera dulce de los ángeles;
que cabalgas estrellas cada noche
y nos mandas su luz para guiarnos.

PARA LLEGAR A TI

Para llegar a ti
he de ir sobre muertos y me duele
hollar la tierra donde huesos fríos
mantienen soledad y nos presienten.

Para llegar a ti
un sendero de piedras me sorprende
y siento que me acosan, que me llaman
voces de barro helado, omnipresentes;
tan claras y profundas
que mis pasos persiguen y detienen.

Para llegar a ti
fuerzo mi decisión, bajo la frente,
y trato de cubrirme bien el rostro
con el ramo apretado de claveles,
porque no quiero ver ojos sombríos
en la tarde que muere. .

DOLOR EN EL COSTADO

Un temporal cargado de aspereza
arrebató tu gracia de mi lado,
dejándome dolor en el costado
y palidez de luna en la corteza.
 .
Despiadado en su bárbara crudeza
destruyó mi alegría sin cuidado,
dejando mi cerebro trastornado;
mi corazón, cuajado de tristeza.
 .
Y tú sin comprender, petrificada
cual pájaro a la sombra de la nada,
anidabas ternura en el recuerdo.
 .
Quisiera penetrar en esa umbría
para darle mayor melancolía
a mi voz, que solloza en desacuerdo.