BESTIARIO POÉTICO (1973)

Comentario del libro: 

Libro publicado en 1973. Desde la infancia, los ojos de Matilde Camus han admirado y observado el mundo animal, junto al que se sentía libre “allá en mi Monte”, como decía ella.

En éste libro une a ésta contemplación, las palabras y sorprende con este BESTIARIO, que recibe excelentes criticas.

Este libro ha sido reeditado en el año 1976 en Puerto Rico, exclusivamente para Universidades, Institutos y Centros Culturales..

El prólogo fue hecho por Benito Madariaga de la Campa, entonces cronista de la ciudad de Santander amigo del matrimonio y compañero de Matilde, como miembro de la Institución Cultural de Cantabria.

La portada e ilustraciones interiores fueron realizadas por el pintor Juan Cagigal.

ÁGUILA

Fuerte y abierta. Garfios extendidos
apuñalando el aire.
Un ceño que medita en la angostura;
alas, sobre la nieve circundante.
Soberana del reino de los vientos;
dueña de la extensión; mudable,
en lugares ignotos de la tierra.
Majestuosa. Solemne. Grave.
Rotundo su mirar de frente.
Amplia la envergadura de su sangre
que domina la cumbre más oscura;
la quebrada difícil y salvaje;
aquel pico escondido y silencioso
donde asienta su imperio, dominante.

ALONDRA

En diminuta garganta
nace un canto de cristal.
A veces se hace coral;
se reafirma; se levanta.
Por la mañana agiganta
su prodigiosa valía
y desgrana, cada día,
un múltiple talismán.
Con tan delicado afán
enriquece su armonía.

ASNO

 Se desata la fuerza en el silencio
para ser en tu piel constancia y roca;
dolor que se resigna;
pedernal reforzado en la costumbre.
Te rodea, te abraza un sentimiento
de virtud habitual;
de búsqueda cansina y filosófica;
de paciencia y vigor que se conjugan.
Sientes destellos vivos, que se cruzan
bajo tus plantas;
fresco verdoso y fijo
que te regala Dios a todas horas.
La sobriedad refuerza tus sentidos.
Vierte todo problema en la esperanza
y construye tu vida la cordura..

ARAÑA

Infinitud en un hilo.
Labor de ritmo y compás
con sutil arte de bruja.
Encaje gris sin aguja
-trazado de Satanás-
y ella, marioneta en vilo.
 .
Tejedora sin bullicio.
Expectante y contenida,
posa; aguarda su presa.
Prisionera por sorpresa
la víctima, reducida,
cae en el fino artificio..

BISONTE DE ALTAMIRA

Te hace rupestre la rupestre vida
que colora tu lomo; le dibuja
y le curva, potente, ante el ataque.
Vas a trote tendido; te desdoblas
y se desfleca tu embestida agreste,
de rocas y de sangre.
Es pintor vigoroso quien te sueña
y perfila tu forma:
esa inmortal y cóncava reliquia
entre nudos rocosos de “Altamira”.
Se ha quedado en el tiempo
el giro de tu testa abovedada
sobre un lecho invertido, donde posas
esa quietud salvaje y arrogante,
contemplando a los siglos boca abajo..

CABALLO

Equilibrio en la corveta.
Noble y ágil, su silueta
lleva don de majestad;
 .
un alarde comedido
de prestigio; un sentido
de domable voluntad;
 .
un poderío de suerte
en lides de guerra y muerte;
un empuje primordial;
 .
una alzada, curva activa,
que sorprende y que cautiva
con plasticismo total..

HORMIGA

 Vas transportando savia
hasta la hojas secas
y señalas caminos en su sombra.
Perfilas el sendero. Le repite
la firma voluntad
de tus menudos pasos.
No es sencillo el vivir,
que ocupa esas jornadas de fatiga
prendidas de tu aliento.
Nunca se mustiará
tu ritmo, silencioso sobre el polvo.

GALLO

 Gimnasta sobre la piedra.
Buscador  entre la yedra. con ahínco.
Dictador y vigilante.
Presumido y petulante,
en su brinco.


Multicolor y gallardo,
luce un amarillo dardo
de vigor.
Oro y brillo. Cresta ardida
en llamarada, transida de temblor.

GAVIOTA

Ilusión de la mar. Blanca pechuga
en la bahía alzada.
Júbilo que se enreda con la espuma
y aumenta su blancor con insistencia.
Voraz, voraz, voraz.
Siempre insaciable y fiera
sobre la red de escamas.
Alborotado beso del paisaje
con derroche de giros pretenciosos
de coqueta, que rozan
los íntimos latidos de las aguas;
de la luz en capullo, que medita
en la barca que llora.
Vida sobre la arena,
en tendida quietud de espacio y tiempo.

LEÓN

Vive el misterio firme, de la selva,
en tu cabeza erguida;
pero tú, indiferente.

Tienes todo el calor de las arenas,
junto, sobre tus ojos;
pero tú, indiferente.

Llevas en ti el desierto: electriza
tu piel, arde en tu sangre;
pero tú, indiferente.

Todo el hedor de la tormenta humana
te está llagando dentro;
pero tú, indiferente.

Eres fuerza y furor: pasión que ruge
en el momento exacto;
pero tú, indiferente.

El cetro del poder llevas prendido
sobre tu corazón;
pero tú, indiferente.

MOSCA

Multicristal. Multiprisma.
Negra cabeza. Carisma
de minúsculos espejos.

Celofanes en las alas
con transparencia de galas
en continuados festejos;

y los miembros delanteros,
articulados, certeros,
con fruición roza deprisa.

Arabescos en el aire,
trenzando grácil donaire
de rubricada pesquisa.

VACA TUDANCA

Eres la tierra misma. Eres bravura
desplegada en los riscos y en los puertos.
Te has quedado la esencia del bisonte
en esa pura raza,
que dirige tus astas puntiagudas;
que trasmite su herencia prehistórica
con bramidos que fueron.
Eres símbolo y fuerza.
Eres roca y rumias soledad.
Vives con aspereza de raíces
fermentada en astucia y en prudencia,
o te despeñas, silenciosa y grave.