SIN TECLADO DE FIEBRE

 

Comentario del libro: 

En éste libro Matilde Camus regresa como un refugio a sus sentimientos más profundos e íntimos; especialmente al regalo del amor, aunque estos versos intimistas nunca los abandonó del todo, aquí lo recupera con gozo y ya sin complejos.

Son versos blancos, dando énfasis a sus pensamientos mediante los caprichosos dibujos que efectúa con sus palabras, el título sugiere una vuelta a la esperanza, a los sentimientos íntimos, especialmente al amor, que nunca ha abandonado sus libros.

 Portada e ilustraciones, reforzadas con reflexiones de la autora, más redondas que en anteriores ocasiones, todo ello realizado por Matilde Camus.

 .

QUÉ HERMOSO ES EL AMOR

Qué hermoso es el amor. Es como el aire.

Propaga los latidos de su nombre

y nos regala a diario su propósito

de luna enamorada, refrescante.

 .

Con liviandad nos roza el alma triste,

la besa y la transforma en luz celeste.

 .

Mitiga los temores del espíritu

para que pueda hallar sus dimensiones

ante la falsedad, ante los vicios,

ante aquello que oprimo y no se cuenta

por la gran cobardía,

que rodea toda libre expresión.

 .

Es dulce y es dorado. Es un lucero

donde poder hallar el bien tangible

 y  la  música  mágica

que le formó sin nubes y sin sombras,

que le tiñó de verdes y de brillos.

 .

Envoltura quimérica y amada

va cantando, se eleva

a la cumbre radial del Mediodía,

donde le nutren dulces golondrinas.

 .

SIN TECLADO DE FIEBRE

Todas las ilusiones tienen prisa

por prender en su campo alguna estrella,

lucirla en los conciertos azulosos

de una vida mejor,

sin temblor de secuestros, sin asaltos,

sin noches increíbles de delirio,

sin insomnio,

sin teclado de fiebre.

 .

Si los días despiertan con ojeras

porque la noche se vistió de máscara

roguemos al AMOR,

 .

AMOR SUPREMO

Si llega nueva LUZ sobre la Tierra,

sobre todos los hombres,

sobre las bellas aves

con alas de veleros

y de nardos,

sobre los animales que la pueblan

sin ocuparse nunca de debates,

sin tristes egoísmos,

alcemos nuestros ojos al AMOR,

 .

AMOR SUPREMO

Sigamos el camino sin tormenta

y volemos con mente iluminada

hacia el espacio místico.

 .

Hacia la Primavera

que premiará con creces nuestro paso

sin teclado de fiebre.

 .

QUÉ PENOSA LA PARTIDA

Las pantuflas del abuelo

quedaron en soledad, sin calor.

No reciben sonido de relojes

porque el polvo las cubre

 .

Qué infinito es el dolor

de las pupilas estáticas.

Qué penosa la partida

de los vuelos sin final.

 .

Qué desierto está el desierto sin oasis.

y el color de las rosas que se tiñen

y se calzan los pantys enlutados

en ambiente de sombra y soledad .

 .

LA MARIPOSA

(Homenaje a Vicente Huidobro)

De tu sorprendente glosa

cristales de amor y espina

se me fue tu “golondrina”

pero recogí otra diosa.

 .

Ilusionada y garbosa

me vino la mariposa

purpurosa

orugosa

metalosa

volarosa

saltarosa

patiposa

pasiarosa

simetrosa

papilosa.

 .

Colmada de gracia fina

me llegó la maripina

montesina

capullina

colorina

voracina

mimetina

elitrina

gironfina

florilina

escamina.

 .

Quimérica en su promesa

arribó la maripesa

orgiresa

balleretsa

rimaresa

ornapesa

diurnesa

papilesa

romancesa

versolesa

sedaresa.

 .

En rutilante mañana

descubrí la maripana

temporana

aliplana

albitana

ninforana

erratana

espiritana

brillantana

imbricana

cripticana.

 .

Presurosa sin excusa

regresóla maripusa

aladusa

lirimusa

festibusa

antenusa

primavusa

membrinusa

orogusa

epidusa

polvirusa.

Con pirueta adolescente

y rizo desenfadado

trazó un anillo ajustado

de creacionismo ingente.

.

SIGO AMÁNDOLE

Sigo amándote en mi mar sin fondo

y mi voz te reclama con deseo,

rojo siempre de amor,

pleno de dádivas.

 .

Convertido en cárdeno coral, incandescente

por láminas de fuego que no mueren,

por besos que no olvidan,

por orillas que esperan tu llegada

de naúfrago fulgureo.

 .

Guarda mi corazón las emociones

de cantos inmarchitos.

Mi sangre irrepetible,

conservará este amor:

tu amor,

mi amor,

NUESTRO AMOR.