CORAL MONTESINO

 

Comentario del libro: 

 

Este libro es un canto a la tierra de sus ancestros y a sus recuerdos de niñez, la autora explica en su prólogo “Nació por la devoción que tengo al Lugar de Monte, vivido, gozado y amado desde niña”.

 

La portada e ilustraciones son de Matilde Camus.

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GUARDIÁN CELOSO

Un castillo circular

recorta el gris horizonte,

siendo vigía de Monte

desde San Pedro del Mar.

Tan pintoresco lugar,

de pasto y de labrantío,

está abierto al norte frío.

El “Castillón” en reposo

es, siempre, guardián celoso

presto a ofrecer desafío.

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EL ATAJO

Prado a través. El atajo

- barro y piedras – va a la casa

de Aviche, donde la abuela

vive su vejez en calma.

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Hechizo de campo al biés.

Sutileza en la mañana

cuando el sol, recién nacido,

estiliza la distancia.

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Al trasponer el portal

la abuela riendo avanza.

Sus brazos, aspas de amor,

¡con cuanta ternura abrazan!

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SEGUID EN PIE

Seguid en pie, curtidos labradores.

Sea vuestra postura acusadora

de todo el egoísmo que anda ahora

suelto por esta tierra de terrores.

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Seguid en pie. Gritad los sinsabores

que vivís en el campo, hora tras hora.

No dejéeis que otra mente usurpadora

anule sacrificios y sudores.

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Adelante y en pie, todos hermanos

para que se valoren vuestras manos

y el trabajo que ocupa vuestra vida.

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Seguid en pie seguros, en la brega;

que no puedan decir que se doblega

vuestra pasión, que no será vencida.

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HOMENAJE A LOS ANCIANOS

Fundir el Sol y surgirá un anciano

de noble corazón y fértil vida

que, habiendo dado tanto, nos convida

a su huerto de amor, hondo y humano.

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La ternura infinita de su mano

responde a la verdad por él vivida.

Es calor familiar y, su acogida,

humanidad cargada de verano.

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Ancianidad. Respeto por tí siento.

Acaricio tus sienes y mi acento

se transforma en palabra reverente.

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Te ofrezco devoción en desagravio

y te dejo en el rostro, labio a labio,

el beso más profundo y más ferviente.

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CANTO A LOS BOLOS

Salta la bola y empuja

al bolo viril y quieto;

el pase es finura y reto

con sortilegio de bruja.

En la tierra se dibuja

todo un mundo de emoción;

el jugador es pasión,

es fuerza de alta nobleza

y a la bola da fijeza

para ponerla en acción.

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En la mano, moldeada

por la curva plena y prieta,

crece un ímpetu de atleta

cuando la bola es lanzada.

En la figura lograda

de discóbolo gigante

hay plasticidad constante,

desde el tiro hasta el emboque.

“Quien mejor birle y coloque

demostrará más aguante…”.

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SI LEJOS DE MONTE MUERO

Si mi voz muriera en tierra

llevadla al nivel del mar

y dejadla en la ribera… (Rafael Alberti)

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Si lejos de Monte muero,

llevadme a él sin tardar.

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No olvidéis que mis raíces

son de su tierra vital

y mi deseo más firme

es estar junto a su mar,

porque adoro el infinito

de sus aguas de cristal,

de sus latidos de espuma,

de sus pulsos de coral.

Deseo que mis cenizas

esperen la eternidad

al lado de mis mayores,

en el terruño natal.

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Si lejos de Monte muero

llevadme a él sin tardar.

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En Monte soñé de niña,

fue conmigo maternal,

dando a mi razón firmeza

y a mi sentimiento afán.

El mar, cercano y solemne,

velará mi soledad

brindándome sus arrullos,

bañando en yodo mi faz,

ofreciéndome primicias

que nunca envejecerán.

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Si lejos de Monte muero

llevadme a él sin tardar.

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Me envolverá su ternura,

me cantará nuestro mar

y las cambiantes mareas

que llegan al litoral.

Me perfumarán los prados

-olor de tierra natal-

y las nieblas mañaneras

mi cuerpo acariciarán,

besando mi rostro inmóvil

en un descanso final.

.

Si lejos de Monte muero

llevadme a él sin tardar.

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Cerca del paisaje amigo,

junto a San Pedro del Mar,

bajo la tierra adorada

que un día me vió casar.

Amor de verdes campiñas,

dulzuras de eternidad,

caricias de viento alzado

que huelen a yodo y sal,

se acercarán a mi cuerpo

ya cansado de luchar.

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Si lejos de Monte muero

llevadme a él sin tardar.